Contactate con nosotros

País

Soberanía o sanata

Publicado

el

El acto del 2 de abril de un presidente que admira a Margaret Thatcher y prepara una visita a Londres para fin de mes, resultó tan poco creíble como sus declaraciones sobre la caída de la inflación y la pobreza. Total desinterés.

Por Luis Bruschtein/PÁGINA 12

El acto del 2 de abril por Malvinas de un presidente que admira a Margaret Thatcher, y prepara una visita a Londres para fin de mes, resultó tan poco creíble como sus declaraciones sobre la caída de la inflación y la pobreza. Javier Milei y la dictadura comparten una ideología que los subordina a Estados Unidos y por lo mismo comparten su total desinterés por Malvinas.

Mientras el Presidente participaba en el acto en plaza San Martín, las petroleras Navitas y Rockhopper comenzaron a trabajar en el yacimiento de Sea Lion, en la cuenca Norte de Malvinas, sin que el gobierno argentino haya interpuesto advertencia ni protesta. Navitas es israelí, el país que desvela al Presidente. Y Rockhopper es británica. El petróleo que van a explotar está en el subsuelo argentino y pertenece al pueblo argentino, pero este gobierno no dijo nada.

Igual que la dictadura, Milei ignoró la reivindicación del interés nacional y aprovechó el acto para darle visibilidad a un Manuel Adorni asediado por denuncias de corrupción y con su imagen en caída libre. En el caso de la dictadura, la manipulación de Malvinas llevó a un proceso de desmalvinización en una sociedad que se sintió estafada y manipulada por esas Fuerzas Armadas.

Aunque el peronismo mantuvo históricamente la ilusión sobre “sectores nacionalistas” en las Fuerzas Armadas, sobre todo en la oficialidad joven, la realidad es que a partir de la Segunda Guerra Mundial, éstos disminuyeron hasta perder toda incidencia.

Al comenzar la Guerra Fría, Washington inició un proceso de captación de los militares latinoamericanos para sacarlos de su función institucional como garantes de la Defensa Nacional y convertirlos en una policía política en función de la Doctrina de Seguridad Nacional. El golpe antiperonista del ’55 fue un punto de inflexión. En los años ’60 y ’70 el Continente se infestó con dictaduras similares.

El objetivo de la operación Malvinas del ́82 no era la recuperación de las islas sino su utilización para recuperar el respaldo que habían perdido en la sociedad. Es superficial creer que las islas serían recuperadas con el general Alexander Haig, el secretario del Departamento de Estado, como principal aliado.

El informe Rattenbach demostró con claridad que ninguna intención real de recuperar las islas podía mantenerse con soldados sin instrucción, mal equipados para el frío y la turba, con armas obsoletas y en mal estado, y transportes que no servían en el suelo malvinense. Según el informe Rattenbach, la estrategia defensiva fue improvisada a último momento.

El movimiento quiso ser una gran operación de propaganda que fracasó cuando la primera ministra británica Margaret Thatcher vio que la guerra levantaba sus posibilidades de mantenerse en el cargo.

La única gesta fue la de soldados de 18 y 19 años con muy poca instrucción militar, mal armados y equipados, mal alimentados, pero con un gran sentido patriótico que enfrentaron con valentía a los soldados británicos, profesionales y veteranos de otras guerras. Muchos de esos soldaditos habían sido estaqueados, enterrados o sufrido todo tipo de castigos por oficiales que sentían más simpatía por los británicos que por sus soldados ya que habían sido formados con esa mentalidad colonial.

Porque no fue honesta, la decisión de la guerra en esas circunstancias fue perjudicial para el reclamo argentino, tanto a nivel militar como internacional y nacional porque dejó en el pueblo la sensación de haber sido engañado con la manipulación de un reclamo sentido y legítimo. Alegar que la crítica a la actuación de la dictadura en Malvinas es cosa de “progre”, pone de manifiesto un pensamiento colonizado que concibe lo nacional como pura gestualidad de desfile, banderita y algún hecho aislado y no como políticas concretas y sostenidas.

También hubo acciones valientes por parte del sector profesional de las Fuerzas Armadas, sobre todo en la Fuerza Aérea, pero esas acciones no cambian la cuestión de fondo, porque fueron acciones individuales en un contexto de caos sin estrategia.

Subordinado a sus alianzas incondicionales, el gobierno compró aviones F-16 obsoletos, pero además sin equipamiento eficaz de combate, por las condiciones que puso Gran Bretaña quien, junto con Estados Unidos, son los socios principales de la OTAN. Con una política independiente y de desarrollo nacional, el Brasil de Lula acaba de anunciar la fabricación de cazas de última generación.

En las islas, los kelpers, que se han enriquecido con los derechos de pesca que comenzaron a cobrar tras la guerra, ven que también recibirán dividendos petroleros. La pelea de Donald Trump con sus aliados tradicionales de la OTAN es vista con preocupación por algunos isleños ya que las guerras internacionales se orientan ahora por el control de los corredores comerciales como sucede con Groenlandia y los estrechos de Bab-el-Mandeb y de Ormuz o el canal de Panamá. Malvinas ocupa un lugar estratégico por el control del estrecho de Magallanes y la proyección a la Antártida y los kelpers temen que Trump desaloje a los británicos para poner su propia base.

Irán es encrucijada entre Europa, Asia y Cercano Oriente. Las disputas con Irán, sobre todo de Israel, buscan controlar el flujo comercial por esa vía por la que sale gran parte del petróleo.

El viaje de Milei a Gran Bretaña fue anunciado con bastante antelación. La información oficial dijo que el Presidente buscará romper restricciones para comprar armamento y que aspira a cerrar un acuerdo de libre comercio con los ingleses. El gobierno sacó del país y se sospecha que depositó en el Banco de Londres toneladas de oro del Banco Central.

El seguimiento a Estados Unidos e Israel está desmantelando los consensos diplomáticos de respaldo a los reclamos argentinos por las islas. Primero fueron los paises árabes que se resintieron cuando Milei anunció que llevaría la embajada argentina en Israel a Jerusalén. Y ahora fueron los paises africanos cuando la delegación argentina se sumó a la de Estados Unidos e Israel para oponerse a un repudio al esclavismo.

En todo el mundo sólo quedan 17 enclaves coloniales, la mayoría en América y el Caribe. Pero Malvinas es el único que está en disputa con el país a cuyo territorio pertenece. El reclamo argentino es parte de una lucha anticolonial. La militarización del Atlántico Sur y la disputa mundial por el control de las rutas comerciales endureció el rechazo británico a entregarlas, por lo que debería haber una reacción similar del lado argentino, pero el gobierno de Milei sigue religiosamente los posicionamientos de Estados Unidos.

La importancia de las Malvinas por su papel en el paso bioceánico y su proyección antártica, no tuvo mucha atención institucional. La única protesta por la explotación petrolera de las empresas angloisraelíes provino de la provincia de Tierra del Fuego a la que pertenecen las Malvinas. En la vigilia realizada desde la noche anterior en la ciudad de Río Grande participaron los gobernadores Gustavo Melella, Ricardo Quintela y Axel Kicillof, enfrentados al gobierno de Milei. Los dos actos, el de Milei y el de Tierra del Fuego mostraron que hay dos visiones diferentes sobre el concepto de soberanía, el reclamo y la defensa del interés nacional.

Compartir:
Continuar Leyendo
Comentar

Deje un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El Chubutense. Todos los derechos reservados.