Contactate con nosotros

Mundo

Argentina 2, Inglaterra 1: el que no salta, no juega la final

Publicado

el

La Scaloneta escribió otra página agónica, esta vez épica por el rival y la instancia. Un triunfo que perdurará en la memoria de varias generaciones. Los goles, Enzo y Lautaro, para darlo vuelta y jugar el domingo contra España.

Por Cristian Dellocchio/Página/12 en Estados Unidos

Enviado especial a Atlanta

Cayó del cielo brillante balón y todo el mundo vio cómo Lautaro Martínez puso la cabeza para que todo un país corriera a abrazarse de felicidad. Abajo las tropas de su majestad, arriba la Selección Argentina, otra vez en una final del mundo y después de eliminar nada menos que a Inglaterra. Otro 2 a 1 inolvidable, en esta ocasión repleto de sufrimiento, con una remontada heroica a cinco minutos del final. Como para seguir llorando en este Mundial increíble de “Infartina”, como para que Lionel Scaloni siga apegado a su apodo de “Llorona”.

¿Tantas cosas lindas puede regalar el fútbol? ¿Tantas puede regalar esta Selección increíble? ¿O tan mal está todo lo otro que el destino nos brinda semejante descarga? Los cambios de Dios, el cabezazo celestial, la remontada divina, el palo del diablo (y dos veces, casi tridente). Cuántos juegos de palabras se escucharán de ahora en más tras esta gesta -una más- del grupo de amigos conocidos como La Scaloneta. Un grupo de héroes con una sed insaciable y miles de vidas. Le será bien difícil matar a este equipo a España, el próximo rival, el último, el de la final del domingo en Nueva York. De las semis contra el país elogiado por Javier Milei una y varias veces a la definición contra el del tristemente célebre “qué angustia, querido rey” de Mauricio Macri. Cosa curiosa.

Atlanta, la ciudad de la remontada contra Egipto, fue el escenario de otra batalla épica. Un partido de dientes apretados, adentro y afuera, de jugadores, cuerpo técnico e hinchas, no importa desde dónde lo vieron. Cada trabada se festejó como un gol, cada gol se festejó como la vida misma. Y fue un partido muy bien jugado también. Argentina hizo bien las cosas cuando le tocó aguantar y muy bien cuando tuvo la pelota. Se volvió a ver esa Selección que supo deslumbrar, reconvertida en una máquina de ganar y hacer goles.

Si había un cimiento flojo, era el conocido de antemano. Lamentablemente, por allí vino el gol. Un despeje más estético que efectivo de Tagliafico dejó la pelota muerta para viveza de ellos. Rogers mandó un muy buen centro y Gordon se deglutió la espalda de Molina, obnubilado por la pelota, tanto que si llegaba a despejar, era probable que la mandara en contra. Un mazazo rotundo al que Scaloni respondió con el ingreso de Nico González. Esa pieza más por izquierda le permitió a Messi tener sus mejores minutos, ubicándolo en tres jugadas seguidas. La última, la más peligrosa, ahogada por Pickford ante un testazo sin tanta dirección del exArgentinos.

La pausa de hidratación fue necesaria para seguir rearmando el equipo desde afuera. Y las situaciones siguieron lloviendo en el área de ellos, como la palomita de Mac Allister al palo. De Paul entró de manera excelente y se adueñó del equipo, probando que a veces mejor terminar el partido con los mejores en cancha. Scaloni gastó las cinco variantes a los 81 minutos. Y bien que hizo.

Hay una frase muy famosa de Diego, que habla de cierta actitud del equipo rival en el segundo tiempo y la caída de una prenda de vestir. Bueno, qué cosa la de Inglaterra. Tienen muy bien ganada su fama futbolera. El equipo del alemán Tuchel se tiró atrás de manera exagerada e invitó a una Argentina que, de cualquier manera, con tanto en juego, se la hubiese llevado por delante. El bombazo de Enzo Fernández -la figura del partido- a los 85 minutos le puso justicia como nunca a un resultado. Como contra Egipto, estaba todo dado para liquidar la cosa sin tiempo extra. Y así fue. Messi, consciente de que esta vez no se le daría a él, se puso el overol y fue a luchar una pelota en la banda derecha. Ganó y mandó el centro de derecha para los cuernos del Toro, que de una vez por todas tuvo el gol que se merecía. Qué página le tenía guardada la historia al bahiense. Qué alegría nos tenía reservada a todos nosotros.

https://rd.pagina12.com.ar/html/v3/minapp/modules/futbol/lineUpField/lineUpField.html?channel=deportes.futbol.mundial.789760&lang=es_LA

Compartir:
Continuar Leyendo
Comentar

Deje un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

El Chubutense. Todos los derechos reservados.