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Argentina logró una heroica clasificación ante Egipto

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La Selección perdía 2-0 a falta de 10 minutos. En el epílogo, a pura garra, corazón y fútbol, lo ganó con goles del «Cuti» Romero, Messi y Enzo Fernández. Enfrentará el sábado a Colombia o Suiza.

Fuente: EL PATAGÓNICO

En un partido histórico y para el infarto, Argentina perdía 2-0 con Egipto a falta de 10 minutos para el final del tiempo reglamentario, reaccionó con garra y corazón sobre la hora y lo dio vuelta 3-2, con lo que clasificó a cuartos de final del Mundial.

Ibrahim y Ziko adelantaron al conjunto africano, pero la selección lo remontó con goles de Cristian Romero, a los 34 del segundo tiempo, Lionel Messi (que malogró un penal), a los 38, y Enzo Fernández, a los 47 del complemento.

Con la sufrida victoria, Argentina clasificó a cuartos de final, donde jugará el sábado a las 22, en Kansas, ante Colombia o Suiza.

La selección argentina volvió a demostrar por qué es la campeona del mundo. En un partido que parecía perdido y que la dejó al borde de la eliminación, el equipo de Lionel Scaloni reaccionó con personalidad, fútbol y empuje para derrotar 3-2 a Egipto en el Atlanta Stadium y avanzar a los cuartos de final del Mundial.

Después de quedar 1-0 abajo en el primer tiempo y de volver a sufrir otro golpe en el complemento, la albiceleste encontró respuestas en el momento más difícil, de la mano de Lionel Messi, y selló una clasificación inolvidable.

El comienzo fue complejo para la Argentina. Si bien desde los primeros minutos presionó más arriba que en sus anteriores presentaciones y asumió el protagonismo, Egipto golpeó en su primera llegada de riesgo. A los 14 minutos, Yasser Ibrahim se anticipó de cabeza tras un centro de Marwan Attia y puso el 1-0 para el conjunto africano, que sorprendía al vigente campeón del mundo.

La respuesta argentina llegó rápido. Apenas cuatro minutos después, Nicolás Tagliafico fue derribado dentro del área y el árbitro francés Francois Letexier sancionó penal. Messi se hizo cargo de la ejecución, pero el arquero Mostafa Shobeir adivinó el remate cruzado y sostuvo la ventaja de Egipto. El capitán argentino desperdició así una oportunidad inmejorable para igualar el encuentro. Y llegó a cuatro penales errados en los mundiales, el que más en la historia.

Lejos de caerse, el equipo de Scaloni monopolizó la pelota y generó una sucesión de situaciones de peligro. Alexis Mac Allister obligó a otra gran intervención del arquero egipcio con un cabezazo, Messi estrelló un tiro libre en el palo y Julián Alvarez también se encontró con una notable respuesta de Shobeir. La Argentina merecía mucho más, pero se fue al descanso en desventaja.

El complemento mantuvo el mismo desarrollo. La selección siguió instalada en campo rival y buscó el empate con paciencia, mientras Egipto resistía con orden y apostaba a lastimar de contraataque. Esa fórmula volvió a darle resultado a los africanos. Después de un tanto anulado por el VAR por una infracción previa sobre Lisandro Martínez, Mostafa Zico encontró su revancha y, tras una rápida transición comandada por Mohamed Salah y Haissem Hassan, convirtió el 2-0 que parecía sentenciar la historia.

Scaloni movió el banco con los ingresos de Lautaro Martínez, Nicolás González y Gonzalo Montiel para darle más profundidad al equipo. La reacción llegó a los 33 minutos del segundo tiempo. Messi envió un centro preciso y Cristian Romero ganó de cabeza para descontar. Ese gol cambió el ánimo del partido y empujó definitivamente a la selección hacia el arco rival.

Cinco minutos después apareció el capitán. Tras una pelota bajada por Lautaro Martínez dentro del área, y luego acomodada por Montiel, Messi conectó un potente remate que dejó sin posibilidades a Shobeir y estableció el 2-2. La igualdad desató el entusiasmo de los miles de argentinos presentes en Atlanta y dejó a Egipto completamente replegado.

Cuando el partido parecía encaminarse al tiempo suplementario, la Argentina encontró el premio a su insistencia. Ya en el segundo minuto de descuento, el equipo recuperó la pelota en campo rival, el Toro desbordó por la derecha y lanzó un centro perfecto para la llegada de Enzo Fernández, que conectó de cabeza y marcó el 3-2 definitivo para consumar una remontada que quedará entre las más recordadas del ciclo Scaloni.

La emoción también alcanzó al entrenador. Apenas finalizó el encuentro, fue entrevistado al borde del campo, pero no pudo ocultar lo que sentía después de una clasificación tan sufrida. “No puedo levantar la mirada, lo siento. Qué grupo de jugadores, hermano… Chau, me tengo que ir”, expresó con la voz quebrada antes de retirarse, en una imagen que reflejó el desahogo de todo el cuerpo técnico tras una remontada que mantuvo con vida a la Argentina en el Mundial.

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